Todo estaba en orden. Los anillos medidos, el traje pulcro, la corbata anudada (nunca había usado una), más de doscientos invitados habían confirmado su asistencia, el banquete escogido a conciencia, mis padres colmados de orgullo. Desperté unos segundos antes de que sonara el despertador, de golpe. Me incorporé a medias y desorientado. Apenas rocé el suelo con los pies, un estremecimiento inclasificable me recorrió el espinazo. Miré a través de la pared y sentí un vértigo como de montaña rusa. Olor a plástico quemado. Fue algo instantáneo, ni siquiera puedo asegurar qué ocurrió. Me levanté frenético, eché el cerrojo, tiré del cable del teléfono, corté la luz y me acurruqué en la cama. Os juro que yo la quería. Hay días que es mejor no hacer planes.

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2 thoughts on “herradura

    1. ¡Muchísimas gracias, Mary!! Nos alegra mucho que te haya gustado. Y, por favor, mantenme informada de ese proyecto tan bonito que llevas entre manos. Besos

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